Obras | Todos mis trabajos

CAMINO Y LOS ABRAZOS ROTOS

“Camino” VS “Los abrazos” Asistí al estreno, como siempre me ocurre cuando estrena Almodóvar. La expectación que suscita en cualquiera de sus cintas siempre resulta, no sólo glamurosa, sino también muy mediática, para ser cine español. La factura del director está presente desde el primer fotograma, en ésta ha madurado y se ha tomado su tiempo para contarnos su historia, sin prisas y sin pausas, bueno, pausas las suyas, las que él, desde siempre subraya, ya sea con anuncios publicitarios, escenas de vodevil o como en este caso, escenas de la película que el protagonista-ciego-director de cine había rodado, parece ser que abusa demasiado del tiempo y nos relata otra segunda historia que no contribuye en nada a la central ( esto lo viene haciendo prácticamente desde siempre, él es así...), sin embargo se agradece esos lapsus de tiempo dedicados al humor casposo. El conjunto es implacablemente perfecto y las interpretaciones soberbias. No obstante ¿qué es lo que falla para que no transmita casi nada? Se deja ver pausadamente pero el desenlace y los giros del guión dejan frío. Cuando ocurre el accidente de coche, tan fundamental en el guión, permanecí sentado en la butaca sin inmutarme. Lo mismito, pensé, que cuando el padre de Camino se estrella contra un camión prácticamente al final de la cinta, que casi pataleé, y hubo alguien en el cine que soltó un sonoro y estruendoso “NOOOO” que necesitaba expulsar por los momentos de agonía que Camino mostraba, esos momentos de los que todos participábamos. Dos escenas paralelas y cruciales, dos películas diferentes, dos sentimientos distintos. En “ Camino” puro desgarro y en “Los abrazos” casi indiferencia, aquella se contempla con interés, desasosiego e ira incluso, ésta difrutas de su factura y de las interpretaciones, es adusta y distante como el paisaje de Lanzarote que retrata. A Almodóvar se le está mimando y sobrevalorando frente a otros directores, me refiero obviamente a Javier Fesser, hace muchos años que una cinta no emociona tanto como Camino, y no termino de entender cómo han escogido a “Los girasoles”, a la que han dejado fuera, a la vuelta de cambio, en los repartos de Hollywood. El cine español desborda talento por todas partes pero siempre son los mismos los que se nombran y renombran. He visto cintas españolas que merecerían haber llenado las salas frente a otros bodrios americanos, me refiero a películas conmovedoras como “53 días de invierno”, “La hora fría”, “El habitante incierto”, la habitación de Fermat”, o la imponente “ La vida de nadie”. Todas ellas impresionantes. No fallan las películas españolas sino la producción y los lamentables prejuicios del espectador medio español. Iré y veré las salas medio llena con la esperada cinta de Amenábar, el otro monstruo de nuestro cine, “Ágora”, y estoy seguro que me encantará porque confío, y mucho, en el talento de nuestros directores, de nuestros escritores, pintores y artistas en general, y desde aquí os conmino a que empecéis a despegaros un poco de lo foráneo y disfruteís con el cine que aquí se realiza, no sabéis lo que os perdéis. José Luis Raya www.rayaperez.com

 

volver